::No importa si tienes 18 o 40 ::
Fue en el 1987 cuando Ciudad Juárez me deslumbró,
esa ciudad próspera
que hace unos años yo disfrutaba.
Una ciudad alegre y llena de vida,
no poníamos candados ni aldabas en las puertas
dormíamos con la luz de la luna,
y nos levantábamos con la luz del sol.
Sin miedos,
así jugábamos en todas esas calles,
Con la lluvia, con la nieve, y la noche
no queríamos terminar.
Hasta que un día,
una joven se llenó de miedo,
jamás imaginó,
que el filo de una navaja y unos brazos fuertes
acabarían con su vida
con sus sueños, con sus proyectos, con su familia.
Entonces todo
fue gris.
No importa si tienes 18 o 40,
te levantas pensando
si hay alguna más sin vida
en algún rincón de esta ciudad.
Y te pones a pensar:
¿Por qué, hace años, Juárez ya sólo es violencia?
¿Dónde está esa gente que trabaja, justa y honesta?
que te da una sonrisa,
esa gente que miras por tu ventana
asomándose apenas el sol.
Me gustaría volver a esos tiempos
donde no hubiera ni rejas ni candados,
tener la sensación de salir con libertad, paz y sin
miedos.
De hablarles a mis hijos de la ciudad que conocí,
no en la que ahora vivimos.
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